Sobre Quiet Hound
Quiet Hound nace de una observación simple: los perros viven con nosotros, en nuestros hogares, y merecen objetos pensados con el mismo criterio que el resto de la casa.
Todo empezó con Goofy, mi Westie.
Buscando cosas para él, me di cuenta de lo difícil que era encontrar accesorios que no desentonaran en casa. Un comedero que no chirriara sobre la madera. Una correa que no pareciera de plástico. Una manta que pudiera dejar en el sofá sin esconderla cuando venía gente. Colores estridentes, materiales pobres, estética infantil. Como si tener un perro significara renunciar al gusto por las cosas bien hechas.
No encontraba nada. Así nació Quiet Hound.
Cómo trabajamos
No fabricamos en masa. Seleccionamos. Cada pieza de nuestra colección viene de talleres que respetan el oficio: cerámica artesanal portuguesa, cuero italiano curtido vegetal, textiles funcionales y sostenibles.
Buscamos objetos que duren, que envejezcan bien, que tengan sentido. Menos cosas, mejores cosas.
Lo que viene
Estamos desarrollando nuestra propia línea de cuidado, formulada en Toledo, con la misma atención al detalle que ponemos en cada selección. Pronto podrás conocerla.
Gracias por estar aquí. De parte de Goofy y mía.